Para qué sirve el menisco
Los meniscos son dos almohadillas de cartílago que amortiguan y estabilizan la rodilla. Se rompen con un giro brusco, sobre todo en el deporte, o por desgaste con los años.
Una rotura puede causar dolor, hinchazón, chasquidos y la sensación de que la rodilla se bloquea o falla.
No toda rotura se opera
Algunas roturas, en especial las pequeñas o las que se deben al desgaste, mejoran con tratamiento sin cirugía: reposo relativo, kinesiología y ejercicios para fortalecer la rodilla.
La cirugía se considera cuando hay bloqueos, el dolor no cede con el tratamiento o la rotura es de un tipo que difícilmente mejora sola. Por eso la evaluación mira los síntomas y la resonancia, no solo una de las dos.
En qué consiste la operación
Se hace por artroscopia, una técnica mínimamente invasiva: pequeñas incisiones y una cámara delgada que permite ver el interior de la rodilla en una pantalla.
Siempre que es posible se busca conservar el menisco, suturándolo. Cuando eso no se puede, se regulariza la parte dañada. La decisión depende del tipo de rotura y de su ubicación.
Recuperación
Después de la cirugía hay controles y kinesiología. La actividad se retoma de forma gradual, y los plazos son distintos si el menisco se repara o se regulariza.
Esta cirugía se puede realizar con Bono PAD de Fonasa, en los casos que corresponde. En la evaluación se confirma si el suyo aplica.
Preguntas frecuentes
¿Puedo seguir haciendo deporte con una rotura de menisco?
Depende de los síntomas. Con bloqueos o dolor intenso conviene suspender la actividad hasta la evaluación.
¿Qué es mejor, reparar o regularizar el menisco?
Siempre que se puede, se busca conservar el menisco. La decisión depende de la forma y la ubicación de la rotura.
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La información de este artículo es educativa y no reemplaza una evaluación profesional. Los resultados varían según cada persona.